Durante un viaje patrocinado por UNICEF, Salma Hayek recorrió Sierra Leona vacunando contra el tétanos a los niños de este país africano. Cuando visitó una comunidad muy desfavorecida, se encontró con una madre que tenía a un bebé que no paraba de llorar por el hambre que tenía (la madre no tenía leche para alimentarlo). Salma entonces le pidió permiso a la madre, tomó al bebé y le dio el pecho, al segundo el bebé dejó de llorar.
“El bebé estaba perfectamente saludable, pero la mamá no tenía leche. Estaba muy hambriento. Yo estaba dejando de amamantar a Valentina, pero aún tenía mucha leche, así que alimenté al bebé. Deberías haber visto sus ojos. Cuando sintió el alimento dejó de llorar de inmediato”, relató Salma.
“El bebé estaba perfectamente saludable, pero la mamá no tenía leche. Estaba muy hambriento. Yo estaba dejando de amamantar a Valentina, pero aún tenía mucha leche, así que alimenté al bebé. Deberías haber visto sus ojos. Cuando sintió el alimento dejó de llorar de inmediato”, relató Salma.
