feed

El ratón de Susanita



Escucha este post Share

Ahora que soy padre -motivo por el que he dejado de postear- he recuperado canciones de nuestra infancia, sobre todo las de los Payasos de la Tele...

Y como uno es un padre moderno, le descargo a mi hijo los vídeos y se los reproduzco en el teléfono, lo cual me facilita la vida a la hora de darle el biberón.

Pues bien, después de toda mi vida sumido en la ignorancia... ¡recientemente me entero de que el ratón de Susanita se llama Ciruelo! Pues sí, tal y como lo está leyendo lo puede comproba en el siguiente vídeo de larga duración, busque primero la canción de Susanita y verá al citado ratón, luego pase a la canción de "Mi barba tiene tres pelos" y comprobaremos que dicho ratón se equivoca y Miliki le llama la atención por su nombre.



Y com extra, más abajo dejo un comentario de texto sobre la letra de la canción "Susanita Tiene un Ratón" que escandalizará a más de un@...

COMENTARIO DE TEXTO

SUSANITA TIENE UN RATÓN

Susanita tiene un ratón;
un ratón chiquitín,
que come chocolate y turrón
y bolitas de anís.
Duerme cerca del radiador,
con la almohada en los pies,
y sueña que es un gran campeón
jugando al ajedrez.

Existen dos interpretaciones para este texto: la directa y la subliminal.

INTERPRETACIÓN DIRECTA

Por lo que vemos, Susanita no es una niña muy común, pues lo normal es que a las féminas (el diminutivo indica que se trata de una niña) les repugnen esos animalitos.

El hecho de que lo alimente con chocolate, turrón y bolitas de anís, impropia comida para un roedor, denota que Susanita tiene al ratón escondido en su habitación. Probablemente a su familia no le haría mucha gracia consentir el deambular de ese bichito por toda la casa. De ahí el que tenga que alimentarlo clandestinamente con los dulces que ella se procura, ignorando, evidentemente, el grave daño que debe estar causando a la dentadura del animalito. La poca madurez de esta actitud refuerza la tesis sobre el estadio infantil de Susanita.

Por otra parte, el ratón debe de ser extremadamente friolero, ya que, a pesar de la ingente cantidad de calorías que contienen los dulces suministrados, ha de aproximarse al radiador para poder dormir.

Suponemos que la acción transcurre en el mes de enero o, como mucho febrero, no sólo por el frío que pasa el pobre bicho, sino porque es a lo más que suelen alargarse los restos de los turrones navideños.

Está claro que Susanita tiene un gran amor al ratoncillo, ya que se cuida de prepararle una almohada, que lógicamente será a su medida, por lo que se la habrá confeccionado ella misma, indicio evidente de la educación machista a la que la niña está sometida. El hecho de colocarle la almohada a los pies nos hace presumir que el ratón padece dolencias de columna o ataques de gota.

Como buena madre adoptiva, instinto cultivado por la educación machista mencionada, Susanita quiere lo mejor para su vástago y le adiestra constantemente en el noble arte del ajedrez, hasta el punto de que el roedor sufre constantes pesadillas al respecto. O eso o que realmente es un prodigio y habla en sueños debatiendo si la defensa siciliana es la más apropiada contra la apertura Ruy López.

INTERPRETACIÓN SUBLIMINAL

El ratón es una alegoría que representa a los genitales de Susanita. Ella los quiere y mima mucho, por eso utiliza el diminutivo "chiquitín". El chocolate y demás dulces constituyen una figura demostrativa de que quiere tanto a su "ratón" que le da lo mejor y más dulce que encuentra, expresión de un onanismo exacerbado (o sea, que se hace muchas pajas).

Procura que su "ratón" duerma cerca de algo que le procure calorcito (gustito) lo que prueba que es amante de los vibradores y simuladores fálicos, tan perfectos que incluyen testículos blanditos que ella coloca junto a la zona baja de su "ratoncito".

Cuando duerme, Susanita sueña que se vale de hábiles estrategias con el manejo del ratón para conseguir llevarse hombres a la cama, llegando a ser toda una campeona en esa labor.

En conclusión: Susanita es una perfecta ninfómana frustrada.

¡Joder con Susanita!

2 comentarios:

Johnny dijo...

Es lógico, entiendo perfectamente lo que dices porque lo he vivido en mis carnes. Molan las interpretaciones subliminales. Enhorabuena, papi. Un abrazo.

Ed Charrúa dijo...

Muchas gracias. También mola esto: El clásico cuento infantil Caperucita Roja en su versión políticamente correcta

Haz clic aquí para dejar un comentario