Ya hace más de un mes que mi familia vio el estado en que tengo el dedo, así que ya iba siendo hora de compartirlo con todo el mundo mundial. Acá van unas cuantas fotos con la evolución de mi dañado dedo...
El dedo ya está bastante bien, me falta tener más fuerza en él y más precisión (se nota sobretodo a la hora de marcar los números en el móvil, por ejemplo). De momento la sensación es como la de una ampolla gigante y tengo un hormigueo constante en el dedo (un médico me dijo que lo tendría para toda la vida, espero que se confunda).
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Reformando nuestra casa. Parte 2: una serie de catastróficas desdichas
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